A – :15

Just another WordPress.com weblog

Crónica sui generis de una conferencia: Rahaf Harfoush

with 3 comments

Ella: Rahaf Harfoush

Ello: Conferencia en Donostia: Yes We Can!

La venta previa del evento nos vendió el asunto como la conferencia impartida por la responsable de Social Media de la campaña de Obama. En realidad, su propio relato y las constantes referencias a “They decided, they planned…” habrán sorprendido a más de un@. Lo cierto es que Rahaf, que realmente trabajó como simple voluntaria (las leyes usamericanas -siendo ella candiense- le impidieron dedicar más de 3 meses al asunto), ha demostrado competencia y conocimiento profundo, así que no hay por qué dudar que sabe de lo que habla.

Entrando en el contenido, me ha llamado la atención la importancia del dinero y el nulo rubor en admitirlo como indicador claro del éxito de una estrategia política. No es que aquí la importancia sea menor, es que parece de poco gusto el andar sacando pecho por haber obtenido 3 veces más perras que el adversario, aunque es cierto que el origen mucho más disperso de los fondos de Obama aporta de por sí algo más de limpieza. Así contado, a uno le da la impresión de que cuenta más la recaudación que los votos, aunuqe aquí tengamos la sensación opuesta. Causa, consecuencia… es igual. Arrasaron en uno y otro aspecto.

Segundo punto destacable: la base de la estrategia de campaña, tan novedosa como pareccía, se la debemos a Howard Dean (el que en las elecciones de 2004 revolucionó la forma de hacer política con un uso masivo de tecnologías y apoyado en aportaciones relativamente pequeñas obtenidas vía internet). Lo de Obama fue una actualización inteligente apoyada en un estado del arte de las tecnologías para la organización social de personas mucho más avanzado.

Y por último, pensando en posibles réplicas del fenómeno Obama más cerca de casa, Rahaf comentaba la necesidad de que en todo este tipo de movimientos lo que cuenta en última instancia son las relaciones, la necesidad de que al otro lado del auricular haya personas dispuestas a escuchar y hablar como personas. Pienso yo al respecto: aquí, entre la élite política actual, imposible que se dé algo parecido. No hay tribu sin líder (parafraseando al gran Seth), y lo que tenemos por aquí, es de frustrante para abajo. Ni inspiran confianza, ni honestidad, ni liderazgo.

Aquí la mujer del César ni es honesta, ni lo parece. Con encontrar a alguien que cumpliera el primer requisito ya me conformaba.

Anuncios

Written by M

junio 2, 2009 a 9:52 pm

Publicado en politics

Tagged with , ,

3 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Estaba leyendo tu post (hoy he ido a ver a Rahaf a Madrid) y no te sobra razón. Yo añadiría una: nuestro sistema es taaaaan diferente para tener algo calcadito.. tanto! Para empezar, los políticos no necesian buscar ni pasta ni voluntarios, las cuestiones por las que en USA se monta lo que se monta online.

    Albert Medrán

    julio 9, 2009 at 9:00 pm

    • @Albert:

      Yendo un poco más allá, de todo el buzz alrededor de Obama me fastidia que para mucha gente el fin último parece ser contar con el representante político ideal al que votar en cualesquiera elecciones que se le presenten delante.

      Independientemente de la valía de Obama u otros, nos han bombardeado tantas veces con la idea de que los políticos son imprescindibles que me sorprende cómo en la agenda pública no se plantea mucho más a menudo el salto que podría darse hacia un modelo en el que los ciudadanos ejerzamos nuestro poder político no como simples selectores de una élite que decida por nosotros en ámbitos en los que tienen, a menudo, poca idea y ninguna voluntad.

      Siempre he entendido que el fin del concepto de democracia era lograr que la ciudadanía ejerciera el poder político. Si bien por razones de eficiencia hasta hace poco no parecía viable, hoy en día podría avanzarse mucho en que cada uno decidiera directamente sobre multitud de temas (empezando por los más locales, quizá) y desactivar poco a poco el enorme poder de la clase política.

      Mientras tanto, y como bien lo argumenta Juan Freire, me quedo con la abstención.

      M

      julio 10, 2009 at 9:20 am

  2. Hola Oier, no coincido con tu punto de vista, más que nada porque creo que es muy complicado plantear ese escenario para el gobierno de 44 millones de personas, con un nivel de implicación muy desigual que acabaría generando unas nuevas élitas. No digo que fueran más o menos legítimas que las actuales, pero unas élites al fin y al cabo.

    Interesante debate el que inicias, sin duda!

    Albert Medrán

    julio 10, 2009 at 9:35 am


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: